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De la formación al empleo: cómo la IA amplía las oportunidades laborales de las mujeres en Perú

Kantaya team in Peru

Kantaya, una de las organizaciones seleccionadas en la última edición de la Community Impact Call, combina formación, acompañamiento personalizado y tecnología accesible para facilitar el acceso de las mujeres al empleo formal.

El proyecto de Kantaya seleccionado en la Community Impact Call ayuda a mujeres formadas como auxiliares de educación inicial a dar el paso hacia el empleo formal. Su modelo combina certificación, acompañamiento para la empleabilidad y PIA, una asistente virtual basada en inteligencia artificial y disponible a través de WhatsApp.

El proyecto tiene como objetivo acompañar a 500 graduadas de diferentes regiones de Perú. Al ayudarlas a preparar su currículum, identificar oportunidades fiables y desenvolverse en procesos de selección, el modelo aborda una limitación frecuente de los programas formativos: terminar un curso no conduce necesariamente a un empleo.

Si el proyecto alcanza sus objetivos y las participantes acceden a oportunidades laborales, Kantaya estima que alrededor de 10.000 niñas y niños podrían beneficiarse indirectamente del trabajo de auxiliares de educación inicial mejor preparadas.

El proyecto de un vistazo

Organización Kantaya
Programa Podera
País Peru
Ámbito de actuación Empleabilidad y autonomía económica de las mujeres
Participantes Mujeres formadas como auxiliares de educación inicial
Solución Formación, acompañamiento personalizado y orientación mediante inteligencia artificial a través de WhatsApp
Objetivo 500 graduadas
Alcance indirecto potencial Aproximadamente 10.000 niñas y niños
Apoyo Community Impact Call de Konecta Foundation

 

Kantaya trabaja desde hace más de 20 años para ampliar las oportunidades educativas de niñas y niños en situación de vulnerabilidad en Perú. A partir de esta experiencia, la organización identificó también la importancia de fortalecer a las personas que acompañan a la infancia durante las primeras etapas de su desarrollo.

Así nació Podera, un programa que forma y certifica como auxiliares de educación inicial a mujeres en situación de vulnerabilidad. Más de 1.500 mujeres de diferentes regiones de Perú ya han completado el programa.

El siguiente reto es ayudar a un mayor número de graduadas a convertir su formación, experiencia previa y capacidades en oportunidades reales de empleo formal.

Por qué la formación no siempre conduce al empleo de las mujeres

Muchas graduadas de Podera ya tenían experiencia cuidando a niñas y niños o apoyando actividades educativas en sus comunidades. Sin embargo, no siempre reconocían esa experiencia como una competencia profesional ni sabían cómo trasladar su valor a un posible empleador.

Después de completar la formación, las graduadas se encontraban con nuevas preguntas. ¿Cómo debían presentar su experiencia en un currículum? ¿Dónde podían encontrar vacantes fiables? ¿Cómo podían prepararse para una entrevista? ¿Qué debían hacer cuando una candidatura no tenía éxito?

Estas preguntas pusieron de manifiesto una limitación relevante para muchos programas de empleabilidad: el acompañamiento suele terminar precisamente cuando las participantes deben empezar a desenvolverse de manera autónoma en el mercado laboral.

La formación técnica puede preparar a una persona para desempeñar un puesto, pero acceder al empleo también requiere confianza, competencias para la búsqueda de oportunidades, información y capacidad para responder cuando estas aparecen. Para quienes intentan incorporarse por primera vez al empleo formal, estos elementos pueden ser tan determinantes como la propia titulación.

Por ello, el modelo de Kantaya combina formación y certificación con un acompañamiento orientado a facilitar la transición al empleo. El objetivo no es únicamente que las participantes consigan su primer puesto de trabajo, sino que desarrollen la autonomía necesaria para construir una trayectoria profesional sostenible.

Cómo utiliza Kantaya la IA para acompañar a las mujeres durante la búsqueda de empleo

Los primeros pilotos de empleabilidad de la organización revelaron un aspecto importante: las dudas de las participantes no surgían únicamente durante los talleres programados. Aparecían después, en momentos concretos de la búsqueda de empleo, por ejemplo, cuando una graduada encontraba una vacante, necesitaba adaptar su currículum o recibía una llamada para una entrevista.

Proporcionar apoyo individual en cada uno de esos momentos resulta difícil de escalar, especialmente en un país donde muchas participantes viven lejos de los grandes centros urbanos. Para responder a esta necesidad, Kantaya desarrolló PIA, siglas de Podera Inteligencia Artificial, una asistente virtual basada en IA y disponible a través de WhatsApp.

PIA ofrece orientación personalizada durante el proceso de inserción laboral y permite que las graduadas accedan al apoyo desde su teléfono móvil. Una participante que vive en Ayacucho, Loreto o Puno puede recibir orientación sin desplazarse a Lima ni esperar hasta la siguiente sesión formativa.

El objetivo no es sustituir el acompañamiento humano, sino ampliarlo. Los talleres y la orientación personalizada aportan el aprendizaje y las relaciones que necesitan las participantes, mientras que la asistente virtual puede responder a las dudas prácticas que surgen entre esas interacciones.

Esta combinación de apoyo humano y tecnología accesible ofrece un modelo útil para las organizaciones que quieren llegar a participantes geográficamente dispersas sin reducir los servicios de empleabilidad a una serie de contenidos digitales estandarizados.

Diseñar tecnología inclusiva a partir de las barreras al empleo

PIA ilustra un principio más amplio para las organizaciones y empresas que desarrollan tecnología con impacto social: el punto de partida debe ser la barrera que se quiere eliminar, no la tecnología..

En este caso, el problema no era únicamente la falta de información. Las graduadas necesitaban una orientación relevante en momentos difíciles de predecir, adaptada a la fase de la búsqueda de empleo en la que se encontraban y accesible mediante un canal que ya les resultaba familiar.

WhatsApp desempeña, por tanto, un papel importante dentro del modelo. En lugar de pedir a las usuarias que adopten una nueva plataforma o accedan a un servicio disponible principalmente en las grandes ciudades, el programa incorpora el apoyo a un canal de comunicación ya integrado en su día a día.

La inteligencia artificial permite ofrecer una orientación más ágil y personalizada a un mayor número de participantes. Sin embargo, su valor dependerá de que ayude a las graduadas a completar acciones concretas: presentar eficazmente su experiencia, identificar oportunidades adecuadas, prepararse para los procesos de selección y continuar avanzando hacia el empleo.

El proyecto responde a una visión de la innovación inclusiva en la que el éxito no se mide únicamente por la sofisticación de la tecnología, sino por su capacidad para reducir barreras y ampliar el acceso a oportunidades.

Escalar el acompañamiento para la empleabilidad en Perú

La Community Impact Call permitirá a Kantaya reforzar su Programa de Empleabilidad, ampliar los contenidos disponibles a través de PIA y mejorar el acompañamiento que reciben las graduadas durante la búsqueda de empleo.

El proyecto tiene como objetivo llegar a 500 graduadas. También busca generar evidencias sobre el funcionamiento del modelo: qué tipos de orientación utilizan más las participantes, qué estrategias les ayudan a avanzar y en qué momentos sigue siendo necesaria una intervención humana adicional.

Este aprendizaje permitirá mejorar tanto los contenidos como el modelo de acompañamiento. También ayudará a Kantaya a entender cómo mantener una orientación personalizada a medida que el programa llega a mujeres con distintos puntos de partida y residentes en diferentes regiones de Perú.

Escalar, en este contexto, no significa únicamente aumentar el número de usuarias. Implica ampliar el acceso sin perder relevancia, escuchar de manera continuada a las participantes y adaptar el servicio a partir de su experiencia.

Esta distinción resulta importante para otras organizaciones que se plantean crecer mediante la tecnología. Una solución puede llegar a más personas sin generar necesariamente mejores resultados. Un crecimiento sostenible requiere mecanismos para identificar qué funciona, detectar en qué momentos las usuarias abandonan el proceso y ajustar el equilibrio entre el acompañamiento digital y el humano.

Cómo el empleo de las mujeres puede fortalecer la educación y las comunidades

El resultado inmediato del proyecto es facilitar el acceso al empleo formal de mujeres formadas como auxiliares de educación inicial. Sin embargo, su impacto potencial se extiende también a las familias, las instituciones educativas y las comunidades locales.

Kantaya estima que una auxiliar de educación inicial acompaña, de media, a unos 20 niños y niñas. Si el proyecto alcanza su objetivo de 500 graduadas y las ayuda a acceder a oportunidades laborales, alrededor de 10.000 niñas y niños podrían beneficiarse indirectamente de una atención mejor preparada durante una etapa importante de su desarrollo.

La cadena de impacto conecta así diferentes resultados: una mujer accede al empleo formal y adquiere una mayor autonomía económica; su familia se beneficia de una mayor estabilidad; una institución educativa incorpora personal capacitado; y las niñas y los niños reciben un mejor acompañamiento en el aula.

Este efecto multiplicador también es relevante para las empresas que analizan posibles alianzas sociales. Una iniciativa de empleabilidad puede responder simultáneamente a diferentes necesidades: inclusión laboral, autonomía económica de las mujeres, demanda de talento y calidad de los servicios disponibles en las comunidades locales.

Qué pueden aprender las empresas y las organizaciones sociales

La experiencia de Kantaya permite identificar tres factores que pueden reforzar los programas de empleabilidad.

En primer lugar, los programas deben diseñarse con las participantes y no únicamente para ellas. El Programa de Empleabilidad de Podera y sus herramientas digitales surgieron a partir de la escucha de las preguntas y dificultades que las graduadas encontraban después de completar su formación.

En segundo lugar, la innovación es más útil cuando responde a una barrera concreta. La tecnología por sí sola no genera inclusión. Su contribución consiste en hacer que el apoyo relevante sea más accesible, oportuno y adaptable.

En tercer lugar, las alianzas permiten conectar capacidades que difícilmente se encuentran dentro de una única organización. Las entidades sociales aportan conocimiento sobre las participantes, las comunidades y las barreras locales. Las empresas pueden sumar conocimiento del mercado laboral, experiencia tecnológica, voluntariado, herramientas y una visión directa de los procesos de selección.

La colaboración con Konecta ha ayudado a Kantaya a validar el modelo y prepararlo para su ampliación. A través de la Community Impact Call, la siguiente fase se centrará en reforzar la solución, aprender de la forma en que las mujeres la utilizan y desarrollar un modelo capaz de continuar más allá del proyecto inicial.

Para Kantaya, el objetivo es que terminar un curso no represente el final del itinerario. Para otras organizaciones y empresas, el proyecto ofrece un ejemplo práctico de cómo el acompañamiento humano y una inteligencia artificial accesible pueden trabajar conjuntamente para transformar la formación en oportunidades de empleo para las mujeres.

Preguntas frecuentes

¿Qué barrera laboral aborda el proyecto de Kantaya?

El proyecto aborda la brecha entre completar una formación profesional y acceder al empleo formal. Ayuda a las graduadas a preparar su currículum, identificar vacantes fiables, desarrollar competencias para las entrevistas y desenvolverse en los procesos de selección.

¿Cómo utiliza Kantaya la inteligencia artificial?

Kantaya utiliza PIA, una asistente virtual basada en inteligencia artificial y disponible a través de WhatsApp, para ofrecer orientación personalizada a las graduadas durante la búsqueda de empleo. La herramienta complementa los talleres y el acompañamiento humano, sin sustituirlos.

¿Quiénes participarán en el proyecto?

El proyecto tiene como objetivo acompañar a 500 mujeres formadas a través de Podera como auxiliares de educación inicial en diferentes regiones de Perú.

¿Qué impacto más amplio podría generar el proyecto?

Además de promover el empleo y la autonomía económica de las mujeres, Kantaya estima que alrededor de 10.000 niñas y niños podrían beneficiarse indirectamente si 500 graduadas acceden a oportunidades laborales como auxiliares de educación inicial.

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